Gotham vive una calma engañosa. Bruce Wayne, ya entrado en los cincuenta, patrulla junto a Nightwing y Robin contra criminales de segunda fila, mientras Jason ansía probarse y Dick intenta mantener la armonía. Sin que lo sepan, en Arkham, Hugo Strange planea algo mayor: tras sobrevivir a una lobotomía parcial, busca demostrar su supremacía mental contactando con versiones de sí mismo en otros universos. Sus experimentos provocan desgarros dimensionales que traen héroes y villanos de realidades distintas, fragmentando la ciudad.
De esas grietas surgen aliados inesperados: un Robin noventero que huye del colapso de su mundo, un Jason de Titans que advierte de invasiones, un Alfred del DCEU que se cruza con su contraparte y un joven Gordon que alerta del mismo fenómeno. Pero también llega una amenaza mayor: Owlman, un Bruce alternativo que suplanta al verdadero Batman, manipula a Gotham y lo desacredita. Pronto aparecen enemigos multiversales y la ciudad se convierte en un campo de guerra.
Bruce comprende que no puede luchar solo. Viaja con sus aliados a otros mundos, reclutando a versiones icónicas de sí mismo: Keaton, Nolan y Batfleck, cada uno con métodos y visiones distintas. Unidos, enfrentan a Owlman y lo derrotan, revelando la verdad. Nace entonces un improvisado Consejo de los Bruces, destinado a proteger el multiverso. Pero Strange sigue oculto y, entre las ruinas de una Tierra colapsada, el Joker de Ledger sonríe, presagio de un caos aún mayor.